















Es por ello, que con esta exposición se desea proponer un espacio para desafiar la mirada que representa la otredad, una mirada etnológica que coloniza y crea narrativas, mudar la piel es poder crear un espacio de sanación donde otras presencias sean posibles, donde los/las cuerpos/cuerpas puedan existir, agenciar, ser coalición, poder contar una historia propia narrada desde sus protagonistas. Sanar la herida colonial obligatoriamente traslada la reflexión a la corporalidad, como en las prácticas de las comunidades Shipibo, una comunidad cantora que habita la amazonia, esta comunidad teje y pinta telas que son cantadas y lo hacen para sanar, para recordar su origen, para dar gracias, para acompañarse. Organizado por el Colectivo Libre como la Gallinas.